43 Apuntes a 43 días

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@ocerrillo

Han pasado ya 43 días desde que sucedió en la ciudad de Iguala, Guerrero, uno de los acontecimientos más violentos y crueles en la historia reciente de México; una tragedia que ha conmocionado al país y a la comunidad internacional. En Malinche hemos estado atentos a los sucesos y, desde nuestra trinchera, que es el periodismo ciudadano, ponemos nuestras reflexiones al alcance de nuestro lector, haciendo 43 breves apuntes sobre la grave crisis de seguridad que se vive actualmente en el país; cada una, en honor a cada uno de los caídos.

1. Abel García Hernández.
Vox populi clama #FueElEstado. El gobierno federal pretende deslindarse de esta acusación señalando que fueron las autoridades municipales quienes participaron de todo ello. El propio Artículo 1º. Párrafo Tercero de la Constitución señala la responsabilidad del Estado en derechos humanos. No hay excusa que valga. Pero vayamos a los argumentos.

2. Alexander Mora Venancio
En el Estado mexicano existe un terrible desprecio por atender los derechos humanos. Para los altos mandos es un mero formalismo; para los agentes de seguridad como policía, ejército y otras corporaciones, son un estorbo en el “ejercicio de sus funciones”. En el aparato de Estado mexicano no hay una comprensión del tema en lo absoluto.

3. Adán Abrajan de la Cruz
En este mismo tema, hay que apuntar la inoperancia absoluta de la CNDH, no sólo en este caso, sino en todas las crisis humanitarias que agobian al país. El papel que ha desempeñado el Dr. Raúl Plascencia Villanueva es parco y limitado, por decir lo menos.

4. Abelardo Vázquez Peniten
Desorden es una constante en las instituciones federales relacionadas con la seguridad. La SSP Federal fue el rotundo fracaso de la era panista; y la tan cacareada Gendarmería peñista es un remedo de lo que originalmente se había planeado. Ni ellos saben bien lo que van a hacer.

5. César Manuel González Hernández
Llevamos 20 años de una disimulada descomposición del Estado. La muerte de Colosio no fue un hecho aislado, ni el desplome de aeronaves federales con secretarios de Estado a bordo. El poder del narco lleva 20 años imponiendo su ley en México y el Estado ha doblado las manos ante ellos.

6. Antonio Santana Maestro
Antes, el villano predilecto de esta dictadura perfecta era el PRI. Y de repente, se hizo normal que en la política pasara como en el fútbol, que cambiaran de playeras; y toda la oposición se llenó de priístas. Desde Muñoz Ledo, los Cárdenas, López Obrador. El colmo es la aceptación de Manuel Bartlett en el PT. Descaro absoluto.

7. Benjamín Ascencio Bautista
Es así que todos los partidos de hoy son una versión del PRI, nada más que de otro color. Se nos otorgó una falsa democracia donde sólo nos correspondía votar por qué presentación del priísmo queríamos tener al frente de la República, estado o municipio, según fuese el caso.

8. Carlos Iván Ramírez Villareal
Bajando en el escalafón de mando, los gobiernos estatales se fueron transformando en cotos de poder de auténticos señores feudales que no sólo ignoran a sus pueblos, sino tampoco expresan respeto al mando federal. La lista es larga: Roberto Madrazo, Fidel Herrera, Andrés Granier, Leonel Godoy, Emilio González…

9. Bernardo Flores Alcaraz
Los gobernadores son responsables de la proliferación de los cárteles de la droga. De los antes mencionados, es bien sabido la relación de Fidel Herrera con los Zetas, la de Leonel Godoy con la Familia Michoacana, la de Ángel Aguirre con los Guerreros Unidos. Esto reitera que sí #FueElEstado

10. Carlos Lorenzo Hernández Muñoz
Qué decir de los municipios, esos extraños espacios políticos que los niveles federal y estatal dejaron de prestar atención. Les parecía gracioso que Ríos Granados y Salgado Macedonio hicieran sus películas con vedettes. Nadie quiso ver en ellos el anuncio de una grave descomposición en estos niveles de gobierno.

11. Christian Alfonso Rodríguez Telumbre
En el nivel municipal, el camaleonismo político no tuvo límites. Negociar las alcaldías se volvió un sutil sustento de la partidocracia. Desde hace 20 años, ha habido una gran cantidad de “juanitos” en las elecciones municipales; personajes carismáticos que al golpe del poder se convirtieron en “Vargas”, el de “La Ley de Herodes”. Y así llenamos las alcaldías de pequeños megalómanos que completan la inoperancia del Poder Ejecutivo en el país.

12. Cutberto Ortiz Ramos
El colmo fue cuando la balcanización de los cárteles llegó a este nivel municipal; cuando de un municipio a otro, cambiaba el apoyo o colusión con las bandas criminales. Así surgen esos cárteles con nombres cada vez más sofisticados: Caballeros Templarios, los Rojos, La Barredora… todos a la sombra de algún munícipe corrupto.

13. Dorian González Parral
El Poder Legislativo ha sido también una gran farsa que sólo legisla para mantener viva la partidocracia. De qué sirven las supuestas autonomías de entes como el IFE (ahora INE), la CNDH, el IFAI, por mencionar algunas, si son ellos, los partidos en el Congreso, los que disponen estos espacios en función de sus cuotas, cotos y cuates. Inoperancia de la autonomía institucional.

14. Christian Tomas Colon Garnica
Los congresos locales son igual de incompetentes. Su característica ha sido servir como soporte de los caprichos del cacique-gobernador en turno. Aprobarles sus excesos les ha servido a varios como trampolín para otros cargos, tanto en los gobiernos estatales, municipales, o el propio Congreso Federal; o asuntos peores. Tomemos como ejemplo a los 7 diputados locales de Morelos señalados por operar para el crimen organizado.

15. Giovanni Galindes Guerrero
El Poder Judicial es el más descompuesto de todos. Más allá de la inoperancia y saturación de trabajo, son instituciones totalmente rebasadas; está la consabida corrupción de jueces y ministerios públicos, que ha llenado las cárceles de inocentes y las calles de criminales.

16. Everardo Rodríguez Bello
Sume usted una Suprema Corte de Justicia que, de tan suprema, se mantiene completamente alejada de la realidad nacional. Los magistrados de esta institución tienen los mejores sueldos del país, y su desempeño no parece justificarlo de ninguna manera.

17. Felipe Arnulfo Rosa
Las policías, las terribles policías en México. Un agente de policía que patrulla las calles es víctima y victimario del sistema. Es el más propenso a marearse al pararse en el minúsculo peldaño de su poder; pero también son quienes cargan con la responsabilidad de los excesos de sus jefes que les exigen que “cumplan las órdenes” sin mayor miramiento.

18. Emiliano Alen Gaspar de la Cruz
No cambia mucho el apunte sobre los miembros del Ejército. Si en la policía es complicado desobedecer una orden, en la milicia es todavía peor. Además, alejados por su propia naturaleza del mundo “civil”, la insensibilidad es lo más característico de un soldado. Actuar como lo hicieron en Tlatlaya es, tristemente, algo a lo que nos tienen acostumbrados.

19. Jorge Luis González Parral
Tanto policías, soldados y marinos se convierten en un oxímoron de este horrendo galimatías. Por cuidar una chamba, mal pagada y en pésimas condiciones, protegen a aquellos que ganan fortunas y descuidan su chamba: los gobernantes. Es bien complicado hacerlos entender que ellos son “pueblo atacando al pueblo”.

20. Jorge Antonio Tizapa Legideño
Conclusión de una total desarticulación del Estado. Si ellos directamente no mataron a los estudiantes, son todas estas omisiones las que nos han hecho pensar en “Estado fallido” en años recientes. La responsabilidad es por no cumplir con este párrafo de nuestra Constitución. Es así de simple.

21. Jonás Trujillo González
Sin embargo, la frase tendría que ser completa: #FueElNarcoEstado . Llevamos 40 años (al menos) en que se sabe muy bien que los gobiernos comenzaron a coludirse con los criminales. El primer caso fue el de Luis Echeverría con el Cartel del Pacífico, cuyo enlace era nada más y nada menos que su cuñado Rubén Zuno Arce.

22. Israel Caballero Sánchez
En los tiempos de Echeverría, el negocio de la droga se trataba de un asunto de exportación, de vender y transportar la droga desde México hacia los Estados Unidos. Ante la complicidad de las autoridades, dejamos crecer el llamado “mercado interno”, con lo que las ganancias de vender droga en el país se volvieron cada vez más jugosas, así que era importante pelear por el negocio local.

23. Jorge Aníbal Cruz Mendoza
Lentamente vimos cómo nos sucedía una lenta fragmentación de los grupos del crimen. En los años ochenta había tres grandes grupos (Sinaloa, Juárez y el Golfo); en 2010 la prensa internacional reconocía siete, y hoy deben ser aún más si contamos estos adefesios como Guerreros Unidos, los Rojos, la Línea, etc. Y, reiteramos, estas nuevas organizaciones siempre han contado con el apoyo de algún gobernante.

24. Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa
En un inicio, los políticos controlaban a los narcos. Tras bambalinas, se decía que la política antinarcóticos no era para “erradicar” sino para “controlar” el trasiego de drogas. Luego, creció tanto el poder del narco y decreció tanto la autoridad de los políticos –véase el caso Vicente Fox–, que estos controlaron a los políticos. El colmo es que ahora los narcos se han vuelto políticos. José Luis Abarca no es de ninguna manera un caso aislado en el país.

25. Jorge Álvarez Nava
Asimismo, la fragmentación del crimen organizado opera en el sentido opuesto de donde se encuentran las grandes naciones capitalistas, donde hay competencia en los negocios lícitos y monopolio en los ilícitos. Y la competencia entre criminales no se combate con campañas publicitarias, sino con balas.

26. Israel Jacinto Lugardo
Si bien la historia del país está plagada de relatos violentos, se podía afirmar en ciertos momentos del siglo XX –aquellos del Milagro Mexicano– que México había alcanzado “la paz social”. Juntos, crimen y Estado, se han encargado de despertar al México bronco, ese que muchos no queremos vivir en nuestro día a día.

27. José Ángel Navarrete González
En medio de esta crisis de violencia por la disputa de las plazas y la aparente intervención del Estado para detener estas violencias, comenzamos a vivir episodios donde las víctimas eran civiles completamente inocentes. Ahí está Villas Salvárcar, el Casino Royale, la Guardería ABC. La guerra empezó a cobrar víctimas de la población civil, y nadie había reaccionado.

28. José Luis Luna Torres
Cuando en medio de esta locura, donde policías atacan a otros policías, y criminales atacan criminales; comenzaron los fenómenos de las autodefensas, que dicho sea de paso, enrarecieron más el confuso mapa de la violencia en México. En resumidas cuentas, nadie sabe para quién dispara en realidad.

29. José Eduardo Bartolo Tlatempa
Policías que son extorsionadores, gatilleros que son niños, soldados que son matones, gobernadores que son mandamás de cárteles, líderes criminales que son los que realmente mandan en sus estados. Eso es un Narco Estado, y todos ellos, en conjunto, actuaron contra un grupo civil más, los 43 estudiantes desaparecidos.

30. José Ángel Campos Cantor
Pasemos a Ayotzinapa. Es cierto, es cuna de luchadores sociales y porqué no decirlo, de guerrilleros. Ahí surgieron Genaro Vázquez y Lucio Cabañas. Se formaron en el cardenismo y han enseñado marxismo, no sólo en Ayotzinapa, sino en todas las escuelas normales rurales.

31. Leonel Castro Abarca
El marxismo se mantiene muy vivo, no sólo en México, sino en toda América Latina. Y no es un asunto de las escuelas de ciencias sociales y académicos anquilosados en un cubículo. Es uno de los pocos discursos en los que le cabe la esperanza al desposeído, es una teoría que permite soñar con revertir la pobreza y la desigualdad.

32. Luis Ángel Abarca Carrillo
Los estudiantes de estas normales suelen ser campesinos, indígenas y pobres, muy pobres. Asistir a la normal es una de las pocas vías de desarrollo –si bien intelectual y no tanto económico– que les queda a estos grupos desposeídos por largos años de despojo e ignominia.

33. Magdaleno Rubén Lauro Villegas
Si las normales rurales eran un asunto incómodo por el Estado, optaron por la peor manera de resolver el problema. Simplemente trataron de cortar el presupuesto e ignorarlas, siendo ajenos a la gran capacidad de autogestión y autonomía que estas comunidades han desarrollado históricamente. Si pensaron que así iban a morir, se equivocaron rotundamente.

34. Jhosivani Guerrero de la Cruz
Nunca hubo la mínima intención de buscar una solución negociada a las diferencias entre el aparato de Estado mexicano y la gente que circunda en estas normales rurales. Los problemas con ellas rebasan al estado de Guerrero; también ha habido movilización en normales de Oaxaca y Michoacán en los últimos años.

35. Julio César López Patolzin
Tampoco es casual que los estados más beligerantes en el país sean precisamente Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. La profunda desigualdad en el país también es geográfica; y ahí tenemos a los pobres más pobres de todo México, para los cuales la lucha social, y en ocasiones la armada, les aparece como la única forma viable de revertir su situación.

36. Luis Ángel Francisco Arzola
Y si sobre desigualdad tenemos que hablar, aquí hay un tema grave que resolver en el país. Tenemos 52 millones de pobres según el Coneval, y al hombre más rico del mundo, según Forbes, en el mismo país. En San Juan Tepeuxila, Oaxaca; el 97.4% de la población es pobre; mientras tanto, en las Lomas de Chapultepec es “cool” presumir una mansión de 80 millones de pesos en las revistas del glamour.

37. Mauricio Ortega Valerio
Hablemos de los ricos, esos que en los tiempos del Milagro Mexicano estaban orgullosos de su mexicanidad y se ganaban a toda costa el “Don”: Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, Don Eugenio Garza Sada, Don Alejo Peralta. Hoy, sus nietos, los mirreyes, son grandes despilfarradores de dinero, carentes absolutos de clase. Respiran un profundo desprecio por el moreno desposeído. Los videoescándalos de las “ladys” y los “gentlemen” los evidencian.

38. Miguel Ángel Hernández Martínez
Si el Estado y el crimen se mimetizan uno con el otro, el empresariado mexicano no se queda atrás. Imposible responsabilizar a alguien por los mineros muertos en Pasta de Conchos, o los derrames en el Río Sonora; mucho menos pedirle alguna explicación a Televisa por las narcocamionetas en Nicaragua y el atentado contra el centro delantero de su equipo insignia. Siempre hay una salida para evitar ser juzgados por estos excesos.

39. Martín Getsemany Sánchez García
La plutocracia es en absoluto cómplice del Narco Estado. Porque para completar el círculo de la delincuencia, hace falta quien esté dispuesto a lavar dinero e invertir en negocios jugosos. O cómo explicar las súbitas fortunas de tipos como Carlos Ahumada, Jorge Vergara o Amado Yáñez.

40. Marcial Pablo Baranda
En resumen, México es un Narco Estado Oligopólico. Es imposible comprender la realidad del país sin desanudar esta relación tríadica. Los empresarios ponen gobernantes con su dinero; los gobernantes se coordinan para hacer negocios con criminales; y los criminales lavan dinero con los empresarios, dándoles más dinero para que sigan poniendo gobernantes. Un círculo vicioso del poder.

41. Marco Antonio Gómez Molina
Este círculo de complicidades había sido posible gracias a la contribución de los adormecedores medios de comunicación. Siempre ha habido algún partido de fútbol, algún final de telenovela, un chupacabras o una niña Paulette capaz de mantener a la ciudadanía distraída en asuntos poco o nada relevantes para la vida pública.

42. Miguel Ángel Mendoza Zacarías
Al parecer, ya no hay Teletón ni Voz México que adormezca más a la sociedad civil. Primero fueron los estudiantes que se solidarizaron con sus pares de Ayotzinapa. Hoy, cada vez son más los que se unen en la protesta, en la calle y en el ciberespacio para, usando sus propias palabras, decirles #YoYaMeCanse de esta situación.

43. Saúl Bruno García
Dos retos enfrentará esta oleada de ciudadanos que ha tomado las calles semana tras semana. El primero es hacerse de mucha paciencia. Este sistema está tan arraigado y tan convalidado que no será sencillo desanclarlo del poder. Asimismo, la tentación y provocación a la violencia será otra afronta que superar. De lo que estoy seguro es que, después de Ayotzinapa, México no volverá a ser igual. En nosotros está definir el rumbo que buscamos para esta linda y apreciada nación.

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