¡Ahí viene el Peje! ¡Ahí viene el Peje!

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@MarianoMoreno7

De este hombre se ha dicho (e inventado) de todo.

“Es un loco obsesionado con el poder. Está enfermo de ambición. No piensa en otra cosa. Va a tener 80 años y todavía va a seguir queriendo ser presidente. Ese tipo no es otra cosa que un carismático pastor cristiano. Ignorante, mesiánico, amargado y homofóbico.”

“Es un eterno perdedor. Siempre estará a punto de ganar pero se quedará en el camino, como el Cruz Azul en la Liga MX, Leonardo DiCaprio con el premio Oscar y Haruki Murakami con el Nobel de Literatura. Además nunca se aguanta, siempre que pierde es porque le robaron. Ya mejor que se resigne a su eterna derrota.”

“Si él llega a ser presidente se va a convertir en un dictador. Nos volveremos como Cuba o Venezuela y el gobierno te va a quitar tus pertenencias. En tu casa meterán a vivir a cinco familias más contigo. Si tienes dos coches te quitarán uno, y a los niños humildes, por alguna razón, ese monstruo les quitará los zapatitos para que anden descalzos toda su vida”.

Ni siquiera del Coco se dijeron tantas cosas que generaran tanto miedo como se han dicho de Andrés Manuel López Obrador.

A los niños que no se quieren dormir, sus padres les cuentan la historia del Coco, un personaje tenebroso e infanticida que vendrá por la noche a comérselos. Para que los niños regresen temprano a la casa, sus padres los asustan con el hombre del saco o el viejo del costal, un hombre que vaga por las calles de noche y se lleva a los niños en su bolsa a un lugar desconocido. El mensaje que se ha dado al pueblo como si fueran niños es: Si el pueblo no se porta bien, el Peje vendrá en la noche a comérselos y a quitarles todo lo que tienen. Cuando tienes a un pueblo ignorante, la estrategia del miedo funciona. “Duérmete niño, duérmete ya, que ahí viene el Peje y te comerá.”

El Todos Unidos contra AMLO no es nuevo. En el 2005 se vio reflejado en el famoso desafuero para encarcelarlo y sacarlo de la elección presidencial. En el 2006 el PAN creó una campaña de miedo muy exitosa: “López Obrador es un Peligro para México”. Un sexenio después vimos claramente quién resultó ser el verdadero peligro para la nación. Ahora la estrategia parece ser una campaña en contra del populismo y la demagogia. Enrique Peña Nieto alertó sobre esta “latente amenaza” durante su tercer informe de gobierno y recientemente en su discurso ante la ONU: “Las sociedades deben estar alertas frente a quienes se aprovechan de sus miedos y preocupaciones, ante los que siembran odio y rencor con el único fin de cumplir agendas políticas y satisfacer ambiciones personales”. 

Para evitar confusiones y malentendidos, vale la pena revisar las definiciones de ambas palabras.

Populismo: Tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo.

Demagogia: Empleo de halagos, falsas promesas que son populares pero difíciles de cumplir y otros procedimientos similares para convencer al pueblo y convertirlo en instrumento de la propia ambición política.

¿A quién se habrá referido el preciso en su discurso ante la ONU? ¿A Donald Trump? ¿Al Bronco?  ¿A Podemos en España? ¿A aquellos que para enamorar a una chica prometen bajarle la luna y las estrellas para que al final lo único que les terminan bajando es el… Chong, secretario de gobernación, ya dijo que las instituciones del Estado no serán usadas para fines electorales y que no hay campaña contra AMLO.  ¿Será?

¿Es Andrés Manuel López Obrador lo peor que podría pasarle a México? Y vaya que le han pasado tragedias a nuestro país. No lo sabemos. El sufragio popular es un juego de ruleta rusa. Lo que sí sé es que ante el escenario actual, me parecen más graves la violencia del narcotráfico, las desapariciones forzadas, el terrible endeudamiento de los estados, la pobreza, el nulo crecimiento económico, los altos precios en la dulcería de los cines, a que si fulano de tal es o no es populista.

Sí, López Obrador podrá estar medio loco y sacarse algunas soluciones fáciles de la manga, ¿pero acaso es el único? José López Portillo iba a defender el peso como un perro. Enrique Peña Nieto prometió un crecimiento económico de 2.9% (¡ni con viagra!), la reforma energética iba a bajar los precios de luz y gas, Vicente Fox dijo que le bastaban 15 minutos para resolver el problema en Chiapas, o que cuando llegara a Los Pinos iba a sacar de ahí a todas las tepocatas, alimañas y víboras prietas. ¿Tú recuerdas que algún pez gordo haya caído durante el foxismo? Yo tampoco. Felipe Calderón iba a ser el presidente del empleo y de las manos limpias… y terminó empleando la guerra manchándoselas de sangre.

Los curas ejercen la santa demagogia al decir que para que se te resuelvan todos tus problemas y se limpien todos tus pecados sólo basta rezar tres padres nuestros, dos aves marías… y una cooperación monetaria a la Iglesia (pero que venga del corazón). Yo me había prometido a mi mismo a no salir el jueves por la noche y ya se imaginarán qué terminó ocurriendo. ¿No es acaso populista y demagogo decir que se va a combatir al populismo y la demagogia?

Amores y odios aparte, si hoy fueran las elecciones presidenciales de 2018, el Peje sería nuestro presidente. Eso lo dicen hasta el momento todas las encuestas. Y eso no deja dormir a algunos. Una vez más, el Peje seguirá atormentando los sueños de quienes se portan mal, que generalmente son los mismos que no quieren que nada cambie.

Confío en que después de 12 años ya la gente se haya dado cuenta que el Coco no existe.

Foto: Especial

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