Con los terroristas

MCH_CON LOS TERRORISTAS
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@cocuaguilar

“Perdiste la calle”
-Anónimo

Los niños triquis, dicen, le pegaron un baile a los San Antonio Spurs de Manu Ginobili que hoy enfrentan a los Minnesota Timberwolves en la Arena Ciudad de México.

El Peje sufrió un infarto al miocardio y fue ingresado a una clínica al sur de la Ciudad de México. El presidente Peña Nieto le deseó, vía Twitter, una plena y pronta recuperación. La gente se burló indiscriminadamente -incluidos el “ojalá que se muerda”, en algunos casos. Leía por ahí: la doble moral del mexicano, dona al Teletón pero se burla del problema de salud de López Obrador.

Pero, hablemos del terrorismo. La ONU en su Asamblea General en 2002 definió que terrorismo implicaba actos en los que una persona cause intencionadamente a) la muerte o lesiones serias a otra persona, b) daño serio a la propiedad pública privada y c) daño a estas propiedades que provoque pérdidas económicas y/o que tenga por objeto intimidar a la población.

Y, pues nada, ahora está de moda hablar de terroristas en cuanto a las protestas sociales se refiere. Terroristas que destruyen los cristales del Starbucks, terroristas que agarran a cadenazos y golpes a los policías, terroristas que salen a la calle con el rostro cubierto, terroristas que también son piromaníacos, terroristas que avientan piedras.

En alguna ocasión un colega me contaba que, mientras cubría la marcha y protestas del pasado 2 de octubre le tocó ver cómo unos individuos tomaron algo parecido a una roca de alguna parte de Paseo de la Reforma y la estrellaron contra el cristal de un Oxxo. Recordamos, seguramente, los destrozos del Centro Histórico hace un año en la toma de protesta de EPN. Escuchamos del desorden de las protestas del 2 de octubre y del domingo pasado, el #1DMX. Ya ven que nos gusta marchar, por todo.

Ahora, se habla de los terroristas que salen a la calle. Aparentemente todos son terroristas. Se reformó el código penal del DF para aumentar las penas por delitos cometidos en marchas, por ejemplo, si alguien agrede a un honorable policía, 12 años a la cárcel, no importa que ellos abusen de su autoridad y en muchas ocasiones, dolo incluido, se empeñen en someter a cualquiera que tenga pinta de desmadroso. La Cámara de Diputados propuso y aprobó hasta 60 años de cárcel a los desdeñables terroristas que cometen estos vandálicos actos.

Me parece buena decisión, sólo que, el riesgo que se corre es que -vamos, que ni se nos haga raro- se cometan errores e injusticias. Ya sabemos cuántas detenciones arbitrarias, por sus güevos, hace la policía de manifestantes que, incluso -en serio- sólo pasaban por allí o sólo estaban observando. Con eso de que ahora cualquiera que salga a la calle está en condiciones de ser llamado terrorista y con eso de que quieren regular las marchas… ¿A dónde vamos a parar?

Foto: Cuartoscuro

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