Eileen Truax y la lucha dreamer

Eileen Truax
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Por Jimena Zárate (@JimenaZarate)
Ilustración por Nous (@ursunous)

Eileen Truax se queda callada unos segundos mientras trata de encontrar las palabras correctas para responderme. Le acabo de preguntar si el gobierno de Enrique Peña Nieto debería pronunciarse de forma más visible ante la reforma migratoria cuyo proyecto de ley fue aprobado el 27 de junio pasado por el senado de Estados Unidos. Finalmente, Eileen responde: “Bueno, pues por lo menos debería de decir algo ¡de verdad!, algo más que celebrar cuando se aprueba una reforma en el senado”.

Eileen es periodista y vive en Los Ángeles. Desde que se mudó a esta ciudad, hace nueve años, se ha dedicado a cubrir historias sobre migración para distintos medios. Mientras platica por Skype, Eileen explica con gran claridad la situación en la que viven los migrantes en Estados Unidos; y es que reportear e investigar sobre ello le ha permitido ver el fenómeno más allá de las estadísticas y adentrarse en las historias particulares de los jóvenes indocumentados en nuestro vecino del norte.

En su primer libro Dreamers: la lucha de una generación por su sueño americano (Oceano, 2013), Eileen narra y explica distintos puntos de este movimiento en Estados Unidos. A través de nueve crónicas, la periodista nos acerca las voces y las experiencias de los jóvenes indocumentados que decidieron luchar por la reivindicación de sus derechos.

Los dreamers son… los jóvenes que se verían beneficiados por el DREAM Act. Este proyecto de ley fue presentado al Congreso en el 2010 por los Senadores Richard Durbin, de Illinois, y Richard Lugar, de Indiana, sin embargo no fue aprobado porque formaba parte de una propuesta mayor de reforma migratoria.

Esta ley busca regular la situación migratoria de quienes llegaron a Estados Unidos siendo menores de quince años y que han permanecido por lo menos cinco años en ese país.

El acceso a la educación como vía para la superación personal es el sello del movimiento dreamer, pues una de las condiciones para verse beneficiado por esta ley es que los jóvenes hayan cursado por lo menos dos años de educación superior, o bien, que hayan servido en las fuerzas armadas. Esas son las características por las cuales estos chicos buscan la educación universitaria.

-¿Qué elementos componen la identidad de un dreamer?- le pregunto a la periodista.

-Son chicos que llegaron ilegalmente a Estados Unidos cuando aún eran menores de edad. Son jóvenes binacionales y biculturales, que abrazan la cultura de su país de origen, pero cuya identidad nacional es claramente estadounidense, aunque les falte un documento que lo acredite. Pertenecen a familias de origen migrante y hablan el idioma del país de origen además del inglés. Los dreamers tienen una conciencia muy clara del origen familiar y del sacrificio de la migración que implica un proceso de separación doloroso, sobre todo cuando vas a un lugar en donde no eres bien recibido. Ellos saben que ese sacrificio ha sido para que ellos tengan una vida mejor. De tal manera que, por ejemplo, convertirse en el primer graduado en la familia se vuelve la meta a conseguir para que el sufrimiento haya valido la pena.

La Reforma Migratoria

Le pregunto a Eileen sobre la reforma migratoria que se encuentra detenida en la cámara de representantes de Estados Unidos por falta de votos a favor (se necesitan 118 votos republicanos para llevarla al pleno y sólo hay 60) y cuyo debate público se ha estancado por darle prioridad al tema del espionaje por parte del gobierno de Estados Unidos a otras naciones;  la reforma dispone que los indocumentados que hayan llegado a Estados Unidos antes del 31 de diciembre de 2011 podrían acceder al estatus de Inmigrante Provisional Registrado (RPI), con el cual tendrían permiso de trabajar legalmente y, pasados 13 años, podrían acceder a la ciudadanía estadounidense. Ella contesta que, de aprobarse hoy la reforma, ésta establece que un inmigrante indocumentado que presente su solicitud de regularización tendría que pagar impuestos sin recibir beneficios de salud, de carácter social ni federal durante los 13 años que dura el proceso. “Cuando esta iniciativa se aprobó en el senado el presidente Peña Nieto publicó un tuit en donde celebró con bombo y platillo la aprobación. Un presidente mexicano celebrando eso, me parece por lo menos… desinformado”, comenta Eileen con indignación.

Además, el Senado de Estados Unidos aprobó la enmienda de la seguridad fronteriza, en la que, de aprobarse definitivamente la reforma migratoria, prácticamente duplica la vigilancia de la línea divisoria entre México y Estados Unidos. La enmienda ha sido vista como medida para lograr la cantidad suficiente de votos que necesita la reforma migratoria entre sus opositores.

– El movimiento pro inmigrante ha sido muy claro sobre este punto: reconoce que es preciso establecer parámetros en cuanto al control fronterizo si lo que se está buscando es tratar de solucionar el problema migratorio, pero quienes ya están en el país no deben de ser tomados como un botín para ver si avanza o no este asunto. Hacer eso es desdeñar la importancia de los migrantes indocumentados a Estados Unidos. Desde mi punto de vista, es una perversión vincular la seguridad fronteriza a los derechos de 11 millones de personas y decir que depende de si logramos o no poner un montón de soldaditos y un montón de tanques en la frontera, ver si reconocemos el derecho de trabajar o de recibir seguridad social de un ser humano, a mí me parece completamente desarticulado- Asegura la periodista.

– En el libro mencionas que “las sociedades se construyen con base en la solidaridad y comprensión de la realidad del otro”, ¿qué lugar ocupan los dreamers, como parte de los 11 millones de indocumentados, ante los ojos del resto de la sociedad estadounidense?

– Creo que, en términos generales, la sociedad estadounidense ha sido receptiva con los chicos desde que ellos decidieron contar sus historias.

Hay sectores de la sociedad norteamericana que los acogen con mucho cariño y mucho respeto, pero también puedes tener sectores que llegan a ser hostiles con ellos por falta de conocimiento. Hay gente que tiende a ver el problema de la inmigración como un todo o como un número, cifras o estadísticas, pero que si se diera la oportunidad de ver una historia en lo particular, a lo mejor tendría una opinión distinta.

Creo que hay evidencias de la buena receptividad por parte de la sociedad. La primera es el Programa de Acción Diferida que se anunció en 2012 y que blinda temporalmente a los jóvenes de la deportación (durante dos años). La segunda, es que en la iniciativa a la reforma migratoria que ahorita se está discutiendo en el congreso hay un apartado que habla específicamente sobre los dreamers, siendo casi los únicos indocumentados que son mencionados específicamente por su nombre.
En caso de aprobarse la reforma migratoria, los dreamers podrían tener derecho a la ciudadanía en cinco años, a diferencia del resto de los indocumentados que tendrían que esperar 13 años, y ellos no tendrían que pagar las multas que sí se aplicarían al resto de la comunidad.

– ¿Cómo se vería afectado el futuro social y económico de Estados Unidos al no ofrecerles a estos jóvenes la posibilidad de regular su situación migratoria en el país?

– Estados Unidos está en una situación en donde los baby boomers están retirándose y próximamente van a depender de la seguridad social. Todos esos señores que están sentados ahorita en Washington en algún momento se van a retirar. La de los dreamers es la generación que va a ser productiva y que sostendrá a la generación en retiro.
Hacia el año 2050 se estima que la comunidad latina sea la población numéricamente mayor en Estados Unidos, ¡incluso por encima de la población blanca!, entonces, si vas a estar retirado, ¿quién quieres que sostenga tu retiro?, ¿alguien que está trabajando en un McDonalds sin papeles o alguien que está graduado de médico, de abogado o de contador? Si esos son los chicos que van a ganar por ti, ¿los quieres bien preparados como enfermeras, doctores o terapeutas o quieres que sean chicos que van remando a contra corriente con todas las desventajas para poder salir adelante?
El hecho de que haya un apartado especial para los dreamers dentro de la reforma migratoria y que haya un programa de acción diferida en marcha no es nada más porque los congresistas son súper buena onda, es porque ellos se dan cuenta de cuál es la situación a futuro.

El caso de los dreamers está lleno de contradicciones, el caso es una contradicción en sí. Como la misma Eileen lo explica, estos chicos consideran a Estados Unidos su hogar y han forjado su identidad a partir de ello, sin embargo, el gobierno rechaza el derecho de estos jóvenes a vivir en una situación regular, pese a haber invertido en su educación básica. Todo esto, en el contexto de un país cuya identidad ha sido forjada por las distintas comunidades que han inmigrado a él a lo largo de la historia.

La mirada que nos ofrece Eileen en su libro Dreamers… es la de un aliado que, a través de artículos, entrevistas, viajes e incansables investigaciones, logra acercarnos estas historias llenas de lucha y esperanza, cuya mayoría aún esperan un final.

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