El cinismo del ególatra

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@ricardolopezc

José Pablo Salas salió del letargo y finalmente escribió una columna. En la más reciente entrega de A sangre fría el líder espiritual de Revista Malinche reprobó a quienes nos peleamos contra “enemigos invisibles”. Criticó, en orden de relevancia periodística, a Javier Marías, Ciro Gómez Leyva, Mariano Moreno, Ricardo Alemán y a mí. “Temerle a enemigos invisibles u ofenderse por los ofendidos no conduce a ninguna parte”, escribió mi amigo Yeipi.

Eso me lleva a los enemigos de hoy. Para tratar de remediar mi tendencia a escribir en abstracto y salir de cualquier grupo en el que esté Ricardo Alemán, dedico algunos párrafos a personajes que tienen nombre y apellido. Tanta tinta sobre las probables candidaturas independientes para la presidencia ha destapado a, cuando menos, tres egocéntricos:  Jorge Castañeda, Pedro Ferriz de Con y Denise Dresser.

Castañeda es el ejemplo más obvio. Es un tipo brillante que ha estudiado y enseñado en las mejores universidades del mundo. Sabe que es más inteligente y culto que el grueso de los políticos mexicanos. Su egolatría, aunque razonada, es evidente: tiene apenas 62 años y ya escribió una autobiografía. Además publicó un panfleto en el que defiende su agenda independiente como la única valiosa. Hace algunas semanas protagonizó un episodio extrañamente narcisista: convocó a que otros independientes lo convocaran a una reunión para definir el plan de aquí al 2018.

La falsa modestia de Dresser es como para que nos metamos todos debajo de la mesa y no salgamos nunca. Ya lo escribió Fernando García Ramírez: “Para ilustrar la portada de su libro, El país de uno, no escogió una imagen del país, sino la de uno.” En una entrevista con El Financiero TV dijo que si ningún candidato presidencial impulsa las recomendaciones del GIEI ella se “va a tener que lanzar al ruedo y no le va a quedar de otra.” Afortunado país el que tiene a Denise Dresser dispuesta a salvarlo.

Ferriz de Con es tan vanidoso que decidió disculparse con su esposa por una infidelidad a través de un video de Youtube. En vez de pedirle perdón en la privacidad de su casa Ferriz prefirió hacer un escándalo mediático con algo que debió haber quedado entre sus almohadas. Fundó un canal de televisión y lo convirtió en tocayo: Ferriz Live TV. Los últimos meses los ha dedicado a dar conferencias en universidades y decir que su candidatura no es mesiánica.

Quizá lo más extraño de todo esto es que  los tres saben que no serán el siguiente presidente de México. Lo cierto es que ninguno de ellos tiene oportunidad de ser el candidato más votado. Por eso me queda claro que están obsesionados con los personajes que han creado; con las representaciones de sí mismos que han mostrado en público. Parece que lo único bueno que saldrá del romance mediático con el independentismo es que a través de él hemos confirmado sospechas de egolatría. Castañeda, Dresser y Ferriz de Con son víctimas de su propia arrogancia.

Los 24 lectores habituales de esta columna dirán que soy cínico por criticar ególatras cuando cada semana escribo de mí mismo. Es cierto, yo también lo soy, pero no tanto como para viajar por el país pregonando una candidatura independiente. Escribo sobre mí porque es la forma más fácil de esconder que no tengo nada que decir. No porque quiera convencer al país que estaríamos mejor con López Cordero.

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