El futuro

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@ricardolopezc

A mí me gusta mucho escribir de Enrique Peña Nieto. Su personaje público y estilo político se adaptan muy bien a las intenciones poco inteligentes de esta columna. También, aunque mi historial no lo demuestre, me gusta ser medianamente original en lo que escribo. Por eso no escribo hoy acerca de la Casa Blanca de las Lomas ni de la penosa conferencia de prensa de Virgilio Andrade sobre las investigaciones de conflicto de interés. El secretario de la Función Pública exoneró al secretario de Hacienda y al presidente. No hay nada más que decir.

En los primeros días de septiembre el nuevo Congreso de la Unión tendrá que discutir, modificar y aprobar el paquete económico que proponga el Poder Ejecutivo. El presupuesto 2016 será más ajustado que el de años pasado pero el PRI, Verde y Panal juntan suficientes legisladores para ratificar el plan de gastos que presente la Secretaría de Hacienda. El próximo año habrá menos dinero para financiar los gastos del gobierno. Esto se verá en recortes de programas sociales y dependencias públicas.

Leí en el diario Reforma que la Secretaría de Hacienda planea recortar millones de pesos del presupuesto de las principales universidades públicas del país. La nota cita un documento románticamente titulado “Techos del Proyecto de Presupuesto de Egresos 2016”. Según el documento la propuesta de Hacienda es recortar el presupuesto de, al menos, la UNAM, el Politécnico, la UAM y la UPN.

En los discursos del presidente y su gabinete México es retratado como un país en vías de desarrollo. Nuestro peso se deprecia pero no tanto como otros pesos, dicen, estamos debajo de los nórdicos pero no estamos tan jodidos. Nos describen como una familia de clase media. Todo eso está muy bien, pero no conozco a ninguna familia de clase media que, cuando hay que ajustar las cuentas, deje de invertir en la educación de los hijos. El gobierno federal no debería proponer recortes en educación ni programas sociales.

Algunos políticos ventajosos se han apuntado como defensores de las educación pública. Martí Batres, presidente de Morena, dijo que “nos da coraje que el gobierno federal hable de reforma educativa cuando lo que han hecho es destruir la educación; en el proyecto que ya traen ahí viene: recortes a la UNAM, al Poli, a la UAM, a la educación básica, ¿y la reforma educativa?”. Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del DF, dijo que “el presupuesto no puede estar en discusión, ya que la educación no se puede demorar”.

El panorama no es bueno si los únicos defensores del presupuesto de las universidades públicas son Batres y Mancera. Los que tendrían que estar presionando a la Secretaría de Hacienda y el Poder Legislativo son los estudiantes mismos. Una sociedad civil (muletilla patrocinada por Monsiváis) comprometida sabe que la democracia es más que ir a votar una vez cada tres años.

Me parece de escándalo que no estén todos los alumnos de universidades públicas y privadas en las calles marchando a la Secretaría de Hacienda y a San Lázaro, pidiendo que el presupuesto de educación se respete. Confío en los estudiantes. Confío en que ninguno de ellos dejará la defensa del presupuesto para sus escuelas el próximo año a los políticos.

Foto: CNN

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