El Principito de Mark Osborne

the-little-prince04
Share Button

Por Mariel Vargas Giacomán

@marielvargas12

Cuando se ama a un libro éste se vuelve un mejor amigo. Te lleva por lugares desconocidos y te enseña por medio de las historias de otros. Uno de los peores momentos para un lector, es cuando uno de sus libros se vuelve un filme. La idea de la adaptación cinematográfica asusta y algunas veces termina por desilusionar. Eso mismo fue lo que pasó con muchos cuando se decidió hacer la película de El Principito. Después de temor de lectores, animadores, compositores y hasta el mismo director Mark Osborne, la nueva adaptación de esta conocida historia se estrenó en México.

El Principito es una película de animación  que atrapa a los viejos lectores del libro y al público pequeño no conocedor de éste. La adaptación reinventa la conocida historia de Saint-Exupéry trayéndola a la modernidad, narrando la historia de una pequeña niña, demasiado seria para su edad, que se muda a una nueva casa con su madre. Para ella todo en la vida es estudiar y seguir al pie de la letra el plan de vida que su madre ha construido con diligencia. Un día las cosas cambian cuando se cruza con su vecino, El Aviador, que le presenta el mundo de el Principito.

El público emprende ese viaje con los personajes en el cual se le recuerda que sólo se ve bien con el corazón, ya que lo esencial es invisible a los ojos. La entrañable relación entre el anciano y la niña nos muestra cómo también de los viejos se aprende. Aun siendo mayor, el Aviador le enseña a la Niña a volar aviones, dibujar estrellas y reírse de la vida. La historia atemporal conocida por muchos, logra ser traída a nuestra actualidad y nos hace ver y reflexionar sobre nuestro propio entorno y sociedad. Una madre que desea que su hija ingrese a la mejor escuela para niños privándola de cualquier diversión. Una niña abandonada que siempre está sola en casa. Las cada vez más distantes relaciones entre viejos y niños. Y nos identificamos con el personaje de la Niña, ya que gracias a la historia del Principito entiende lo que muchos entendieron con el libro: lo importante es nunca olvidar dejar de ser niño.

El Principito es una película emotiva que conmueve no solamente por sus adorables personajes, sino porque va acompañada del score del mismísimo Hans Zimmer y Richard Harvey.  La música logra tener momentos de misterio, éxtasis, nostalgia y felicidad que se unen a la narrativa, para hacer que el público llore después ría y termine nuevamente en lágrimas.  Además de ser una combinación perfecta entre música e historia,  te remite a la cultura de dónde pertenece el libro, Francia, usando instrumentos como el acordeón . Otro aspecto interesante es como se usa la voz de la cantante Camille para volverse parte de los instrumentos; podemos ver una fase de Zimmer que no habíamos escuchado antes; una fase divertida, infantil y muy francesa. Si no se es gran fan de las películas de animación para niños, sin duda la música es una buena razón para ver la película.

Un aspecto que no hay que perder de vista es la técnica de stop motion que se utilizó para contar la historia del personaje del Principito. Aunque en toda la narrativa principal se usa animación por computadora, el cambio de técnica nos refleja que lo que se ve en ese momento es la historia dentro de la historia. Osborne comentó que todo el escenario para el stop motion fue hecho con papel. De esta forma buscaba hacer referencia a que esa historia viene de las páginas del libro de Exupéry.

Aun no siendo 100% solamente la historia del Principito, la adaptación cinematográfica le es fiel y la respeta. Las dos historias se ayudan y complementan. Por más que es una una película conmovedora, los momentos cómicos están perfectamente mezclados con el drama, por lo que se vuelve una experiencia que te hace salir de la sala de cine con una sonrisa.

Foto: Especial

Comentarios

comentarios

Relacionado

*

Top