El verdadero peligro para México

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@MarianoMoreno7

No es el virus del Zika, la corrupción endémica, el Chapo Guzmán, la constante devaluación del peso (no el de Agustín Carstens, sino el de la moneda mexicana), el hecho de que Belinda haya sido renuente a cantar su (único) éxito “Sapito”, ni el América o los libros de Yordi Rosado. El país ha podido soportar todo eso (por ahora). Mucho menos se trata de Andrés Manuel López Obrador, como gritaron quienes al poco tiempo demostraron ser el verdadero infortunio para la nación. No. En este momento, el verdadero peligro para México es un multimillonario/ fascista/ demagogo/ vil/racista/ xenófobo/ payaso/ populista/ contradictorio/ abyecto/ bufón con peluquín de chimpancé y cada vez más probabilidades de ser el nuevo presidente de Estados Unidos. Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Donald Trump.

Sus mítines describen al personaje. Se puede encontrar más violencia en un rally de Trump que en una película de Quentin Tarantino. En casi todos se dan enfrentamientos entre simpatizantes y manifestantes infiltrados. “Lárgate de mi país”, “Aquí no eres bienvenido”, y “Maldito musulmán jodido, fuera de aquí” son frases recurrentes entre la multitud. Si algún valiente decide sacar una cartulina que tenga escrito Donald Trump es racista, los fanáticos del magnate se apresuran a despedazarla, como si fueran pirañas iracundas.

Todo empezó como un broma. ¿Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos? Es como si en México personajes como Gerardo Fernández Noroña o Pedro Ferriz de Con declararan que quieren ser presidentes…..Oh. En fin, regresando a Trump, el mundo se fue con la finta de que un país tan desarrollado como Estados Unidos no podía ser tan estúpido como para abrirle paso al arlequín multimillonario. Sorpresa. Debimos sospecharlo después de saber que 18% de los gringos cree realmente que Obama es musulmán y otros tantos que los dinosaurios y los humanos convivían alegremente como en Los Picapiedra, o que 2 de 3 estadounidenses no saben cuál es el sistema económico que rige su país.

Pero el payaso ya no causa risa, sino miedo. Platanito se convirtió en Pennywise y ahora sí ya nos asustó. Y eso que si algo tienen los payasos en su naturaleza es precisamente dar miedo. ¿Cómo es que nadie pudo prever hasta dónde iba a llegar? El gobierno de México prefirió no meterse, esconder la cabeza, dejarlo pasar y que se olvidara como si fuera un escándalo (más) de corrupción. Ya se nos alinearán los astros -habrán pensado en el gobierno- y si no, maicearemos los horóscopos para obtener fortuna.

Nadie creía que en Estados Unidos pudiera haber algo peor después de George W. Bush y las Kardashians hasta que apareció Donald Trump. Es como si el Coco, aquel monstruo inventado por los padres para devorar a los niños que se portan mal, de un día para otro se volviera real, amenazando en superar con creces al rey Herodes y su Matanza de los Inocentes en Belén. Existe la posibilidad de que el “bufón” tenga control sobre el ejército más poderoso del mundo, llaves para activar bombas nucleares, o peor aún, la contraseña del WiFi de la Casa Blanca. Toda la campaña negra en contra del Peje se queda muy corta ante lo que Trump ha dicho que hará si llega a ser presidente de Estados Unidos: un infame muro fronterizo pagado por México, deportaciones masivas de indocumentados, la revocación del Tratado de Libre Comercio, el asesinato de familiares de terroristas, el cierre de las fronteras para las personas que tengan como religión el Islam. Éste sí es un peligro para México y no lo tiene ni Obama.

Para concluir esta columna de una buena vez, le pedí prestado (en realidad me lo robé) a Arturo Pérez Reverte un fragmento de su artículo titulado “Yo sí leí Mein Kampf”. En dicho artículo, el autor de La Reina del Sur nos dice que indagar y conocer los motivos de los malos es necesario para comprender el lado más sucio y terrible de la condición humana. Entender la maldad la maldad de cierto personaje nos puede evitar muchas tragedias. Pérez Reverte hace énfasis en el hecho de que hoy en día muchos alemanes se jactan de que nadie leía Mein Kampf (Mi Lucha), el libro escrito por Adolf Hitler, considerado durante el III Reich más sagrado que la Biblia: “Ahora dicen allí que Mein Kampf era el libro que todos tenían pero que nadie leía. Y a lo mejor ése fue el problema. Si lo hubieran leído, si hubieran sabido qué enorme hijo de puta los conducía camino de la Gran Alemania que todos soñaban, las cosas habrían ocurrido de otra manera.”

Imposible no pensar en Donald Trump y sus huestes de seguidores que realmente creen que el ex dueño de Miss Universo puede llevar la grandeza a Estados Unidos. Se me ocurre una manera para detener al inminente peligro para México: que Donald Trump vaya a realizar un mitin en Lomas Taurinas, Tijuana. Pero dado que este magnicidio no ocurrirá, tendremos que confiar en que la inteligencia regrese al país que conquistó la luna antes que ningún otro. Que nadie se sorprenda si llega a la Casa Blanca un tipo que no solamente es un peligro para México, sino para el mundo entero.

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