Hagamos un spot de la reforma energética

MCH_SPOT ENERGÉTICA
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@cocuaguilar

EXT. VECINDAD DEL DISTRITO FEDERAL – DÍA

CONCHITA, una ama de casa de 43 años, está en el patio de la vecindad con un recibo en la mano, es el recibo de la luz. LUPITA, ídem de 37 años, la saluda con la mano. Conchita se nota molesta.

CONCHITA
¿Ya viste? Cada vez llega el recibo de la luz más grande

LUPITA
Ya sé. Pero eso ya no va a pasar.

CONCHITA
(Extrañada)
¿Cómo?

LUPITA
¿No sabes?

Conchita está confundida, niega con la cabeza.

LUPITA
Es que con la reforma energética vamos a pagar menos por la luz y el gas.

CONCHITA
¿En serio? ¿Pero no que quieren privatizar Pemex?

LUPITA
No. Pemex seguirá siendo de los mexicanos. Infórmate.

CONCHITA
Ah, pus así sí.

Ambas ríen. Entra la voz en off de un locutor que echa un choro sobre porqué la reforma energética es lo mejor del mundo mundial y que ahora todos vamos a pagar menos por los hidrocarburos y vamos a ser muy felices.

Si alguien tiene el contacto de la agencia que lleva los spots de Presidencia, les ruego que me lo pasen. Estoy ansioso por venderles la idea que acaban de leer, para un comercial de esos que ahora vemos y oímos a cada rato. Debería funcionar ya que sigue la misma lógica putrefacta de los otros anuncios.

El año pasado hablé de que estos spots me parecían un intento de lavado de cerebro, con la meta de convencer a la población de lo provechoso de esta reforma sin fijarnos en las letras chiquitas.

En esta serie de nuevos spots, diseñados como si la audiencia tuviera retraso mental, la fórmula es la misma: un incauto -Conchita, en nuestro caso- y un vivo -Lupita-. El incauto le dice al vivo que no sabe nada de la reforma energética y/o que ésta es mala; el vivo le echa un brazo al hombro (faltaba que le diera unas palmaditas en la espalda) y le explica, como si se hubiera aventado las decenas de páginas de la reforma, con lenguaje de párbulos que la reforma del Señorpresidente Peña Nieto es lo mejor que nos sucederá jamás.

No hay nada de diferente a esos donde unos “chavos” explican la reforma fiscal, para que digas “ay güey, si estos chavos buena onda dicen que la reforma es buena, pues por algo ha de ser”. O esa donde una supuesta madre de familia y unos supuestos profesores, que se ve que sí hicieron su chamba y se aprendieron el guión, hablan encantados de la reforma educativa.

Estos spots son vomitivos. Lo peor es que sí funcionan. El otro día, en el transporte público del sublime Gran Chilango, un don le “explicaba” -es que tampoco es que el don fuera un gran orador- a una doña los porqués de simpatizar con la reforma energética. Por un momento me sentí en la versión RTP Santa Fe-La Villa por Reforma de uno de estos comerciales.

La mejor forma, otra vez, de entender la reforma energética (y las demás) es, dirían los clásicos, yendo a la fuente original; léase, recurrir al documento original de la reforma.

Sería bueno, si se les ocurre alguna idea para spot, que la compartieran. Igual y se las vendemos a Presidencia y nos hacemos ricos.

Foto: Especial

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