Lo que Coldwell y el YoSoy132 no supieron hacer

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@MarianoMoreno7

“Ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los veinte años”.

– José Emilio Pacheco

Se estará preguntando usted qué fue lo que Pedro Joaquín Coldwell, hoy flamante secretario de Energía, y el movimiento #YoSoy132, hoy casi más extinto que un dinosaurio, no supieron hacer. Exactamente lo que en días recientes hicieron el secretario de Gobernachong y los alumnos manifestantes del Instituto Politécnico Nacional.

Cómo olvidar aquel día de mayo cuando el entonces candidato Enrique Peña Nieto fue confrontado por estudiantes en la Universidad Iberoamericana. Al son de un coro de silba y abucheos, Peña Nieto tuvo que abandonar la Ibero para no volver jamás. Este hecho le quitó a la Ibero el estigma de que sus alumnos (o no la mayoría) son agachones, fresas y pendejos (afortunadamente quedó claro que no todos son así). ¿Cómo respondió a esto Pedro Joaquín Coldwell, entonces candidato del PRI? Estas fueron sus palabras:

“Un puñado de jóvenes que no son representativos de la comunidad de la Ibero asumió una actitud de intolerancia respecto a los planteamientos que hacía nuestro candidato, y pues frente a eso, rescato la reacción de Peña Nieto”

 Y ya para rociarle más napalm a la selva en llamas, Emilio Gamboa dijo lo siguiente: “Fue un boicot, una trampa, una actitud porril provocadora, pero el candidato no cayó en eso.”

Ante el descontento de los estudiantes se recurre a la descalificación y calumnia. A los que decían “Hey, yo no soy ningún acarreado”, se les acusaba de revoltosos, de ser siervos de López Obrador: “¿Cómo se atreven a protestar si son privilegiados? ¡Ellos no tienen ningún derecho de alzar la voz y dar su opinión!”. Como si por tener la oportunidad de estudiar en una universidad privada te quitara el derecho a decir “No estoy de acuerdo, no me llames porro.”

Yoloxóchitl Bustamante cayó en el mismo error como directora del IPN: “A mí me parece que el problema académico ya se acabó y esto se ha convertido en un problema político con una fuerte injerencia externa cuyo origen desconozco pero que está causando una alteración a la mayor parte de los estudiantes.”

¿Qué no recuerda el capítulo del Manual para crear un gran movimiento estudiantil que dice que si quieres hacer que los estudiantes marchen y protesten sólo hay que llamarles porros, y que gente ajena a la institución es la que los está pervirtiendo?

El secretario de Gobernachong actuó con más colmillo de tigre dientes de sable. Ante el riesgo de recibir una lluvia de abucheos y mentadas de madre por parte de los estudiantes, Osorio Chong dialogó en plena calle, les dijo lo que querían escuchar, y salió entre aplausos, “¡Osorio, bombón, te quiero en mi colChong!”. El #YoSoy132 tuvo muchos problemas, y sí, también es un contexto distinto blablablá pero qué diablos. El principal viento de la desgracia de ese movimiento tan esperanzador, y a la vez tan decepcionante, fue la identidad. Nunca supimos bien a bien de que se trató, qué era lo que realmente querían. ¿Democratización de los medios? ¿Un manifiesto que decía qué? Querían todo y más. El #YoSoy132 pedía que los atendiera en sus peticiones el mismísimo Saruman en las Dos Torres, o el Emperador Palpatine en la Estrella de la Muerte. Querían la utopía envuelta en oro, y ya sabemos qué pasa con las ideologías que buscan eso. Y luego se perdieron, como marinero sin astrolabio, agrupando y solidarizándose con movimientos como los de Atenco, SME, MORENA, Liga Comunista por la Transformación Radical del Proletariado Austriaco, etc.

El #YoSoy132 parecía el matrimonio de Brad Pitt y Angelina Jolie adoptando hijos de todas partes. El Poli no cayó en eso. Desde un principio marcaron una línea divisoria con otros grupos y corrientes. Incluso desistieron de sumarse a la marcha conmemorativa de la matanza estudiantil de Tlatelolco, pero dando el libre albedrío a los alumnos politécnicos de hacerlo si quisiesen.

En las protestas de los alumnos del Poli no se ven (y qué bueno) líderes mediáticos, personajes que se suman a un movimiento sólo para aparecer en las pantallas de televisión (Coff coff Attolini), ni estudiantes que vendan los ideales a cambio de mmm… no sé, déjenme usar la imaginación…un programa en la televisora que dices combatir, que se diga sin filtro, se transmita los domingos en la noche y que nadie vea. ¿Ya ha pasado?

#TodosSomosPolitécnico, carajo

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