Nosotros los Nobles: la opera prima de Gary Alazraki

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@esetiporandy

El cine mexicano la tiene difícil. Muy difícil. Por eso da gusto cuando un producto hecho en casa, como lo es Nosotros los Nobles, ópera prima de Gary Alazraki, es tan bien recibida por el público y logra cosechar gran éxito en taquilla.

Habría que detenernos a pensar el fenómeno. Primero, la película. Al momento de iniciar el ejercicio nos saltan ciertas evidencias que vale la pena formular:

  • Verdad número uno: Ya sabemos de qué va el cuento.
  • Verdad número dos: La verdad número uno no anula nuestras ganas de pasar un buen rato ni nuestra curiosidad.
  • Verdad número tres: Las verdades uno y dos nada tienen que ver con esta otra sentencia: parece no haber fórmula exacta para el éxito.

 La réplica a las inquietudes que dichos dictámenes generan, pueden hallar un poco de luz al momento de detenernos para pensar, grosso modo, en nuestra cinematografía:

  • Verdad número uno: igual a como sucede con nuestra nación, parece no terminar de consolidarse.
  • Verdad número dos: se hacen pocas películas y todavía son menos las que llegan a proyectarse.
  • Verdad número tres: las verdades uno y dos lanzan otra terrible sentencia: no tenemos una industria del cine.
  • Verdad número cuatro: ¡NO TENEMOS UNA INDUSTRIA DEL CINE!.

Esto no quiere decir que nuestra cinematografía sea por definición un triste desastre sin remedio. Precisamente, son pequeños sucesos como esta película los que pueden producirnos la anagnórisis que necesitamos para erradicar el problema.

Que nuestra historia fílmica es rica e interesante nadie lo niega. Hemos producido obras que se han vuelto parte del canon del cine internacional y creadores que han alcanzado reconocimiento a nivel mundial. Sin embargo, hay que reconocer que hay sombras que pesan sobre nuestra tradición.

Alguna vez, Guillermo del Toro dijo que el cine mexicano “…te enfrenta a una realidad muy dura, debe también existir el cine de evasión, pero siempre nos viene de fuera y no nos reconocemos en él… El cine de evasión te reconecta con la realidad”. Como siempre, su boca está atascada de razón.

 Nosotros los Nobles se gesta con base en una fórmula clásica: el choque entre las clases sociales, una que otra puntada en base al costumbrismo et voilá. Nadie pondría las manos al fuego para defender la originalidad de la película, pero está hecha con muchísimo corazón y el director se las ingenió para incorporar ciertos elementos −algunos no del todo acertados, pero siempre curiosos− sobre las nuevas élites sociales. El primer acierto de Nosotros los Nobles sería, pues, que su tarea principal es entretener, divertir al espectador. En segundo lugar, podemos apreciar su manufactura. No esperen un uso magistral del lenguaje cinematográfico ni demás aspectos técnicos merecedores de premios. Y, sin embargo, está bien hecha. Alazraki se limita a retratar de la manera más amena y divertida posible la historia que está contando. No es un cine de grandes discursos visuales o estéticos, pero podemos ver que el joven director sí se preocupó por presentar de manera atractiva esta divertida anécdota.

Aún con todo lo anterior, podemos preguntarnos: ¿es Nosotros los Nobles una buena película? Pregunto yo: ¿qué tiene que tener una buena película? En mi opinión, dejando de un lado lo que dicte el gusto, una película funciona en cuanto se erige, desarrolla y cumple las reglas en base a su propio universo, pero siempre siendo nuestro referente la realidad. Y es aquí cuando he de cuestionar si Nosotros los Nobles de verdad cumple al cien por ciento. La película tiene sus fallas e inconsistencias. Sin pasarlas por alto, creo que son mínimas y no afectan al producto en completo, siendo estas uno que otro chiste que ya hemos visto hasta la saciedad, lo precipitado con lo que se resuelve una de las situaciones más enredadas de la película y la actuación de Juan Pablo Gil, que, sin ser un desastre, palidece al lado de Luis Gerardo Méndez y Karla Souza.

Lo que propone Nosotros los Nobles es ese cine de evasión, un cine de entretenimiento que esté bien hecho, uno en el que se adivine el compromiso con el público. Ya éste reaccionará: puede que el producto le guste o no, pero irá a verlo, comenzará a interesarse por lo que está logrando hacerse en el cine.

Seré el primero en defender al cine como arte, pero también hemos de hacernos de un cine que cumpla con el compromiso que tiene de entretener y divertir. De hecho, un cine que cumpla con ambas funciones es todo menos imposible. No creo que Nosotros los Nobles sea el ejemplo, pero sí demuestra esa preocupación por iniciar una industria sobre la que podamos sostenernos, sobra la que podamos buscar apoyo para, ahora sí, crecer y poder hacer cuanto se nos antoje.

Nosotros los Nobles no formará parte del canon cinematográfico ni pasará a la historia como una gran obra. Pero es una película entretenida, hecha con muchos… ya saben de cuáles.

Ficha: Nosotros los nobles / Guión y dirección: Gary Alazraki / Con: Gonzalo Vega, Luis Gerardo Menéndez, Juan Pablo Gil, Karla Souza, Caros Gascón e Ianis Guerrero

Foto: Especial

Comentarios

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3 Comments

  1. mariana medina said:

    Tu reseña es muy buena. Tienes talento en el ámbito “letroso”. Saludos 🙂

  2. Abi said:

    Tu reseña me parece un poco indulgente con la película, pero tienes puntos válidos.

  3. norman said:

    Nosotros los nobles es mi película mexicana preferida, creo que marca muy bien algunos de los estereotipos que se viven en el país.

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