Que la Iglesia predique con el ejemplo

MCH_PAPA FRANCISCO
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@cocuaguilar

Parafraseando a un peculiar personaje de la política mexicana que en 2006 decía “primero los pobres”, el papa Francisco llamó ayer en su primera ceremonia religiosa a ver por los pobres. Pese a no simpatizar en lo absoluto con la Iglesia católica, considero que Bergoglio tuvo un mejor comienzo que su predecesor Joseph Ratzinger -conocido también como Darth Sidious-, quien afirmaba que los homosexuales se iban a ir al infierno o que ser rico era un pecado, cuando, siendo así las cosas, el Vaticano estaría lleno de pecadores.

Al parecer Francisco es un tipo más sencillo y humilde. Es jesuita, de las órdenes más izquierdosas y liberales dentro de la Iglesia. Días antes, el hincha de San Lorenzo de Almagro, afirmaba que si la Iglesia no proclamaba a Jesucristo, corría el riesgo de convertirse en “una ONG piadosa”.

Hablando de Jesucristo, si él hubiera nacido en los sesenta, no queda la menor duda de que habría sido hippie, porque era un tipo buena onda, que predicaba el amor al prójimo y la misericordia y ayudaba a la gente y veía por los pobres, como ha pedido Francisco a la comunidad, no sólo católica sino del mundo. Siempre he sostenido, so pena de ser calificado de blasfemo, que si Jesús viera en lo que se ha convertido la Iglesia que le encargó construir a San Pedro, se volvería a morir del puro coraje (o de la vergüenza).

¿Cuáles de los valores que predicaba Jesús de Nazareth ven ustedes en la Iglesia católica? Francisco habla de defender a los pobres, cuando al interior de su congregación reina la opulencia. Nunca he estado en el Vaticano -afortunadamente-, pero quienes sí, cuentan que todo es imponente, y lo que no es de oro, es de mármol, por si algunos de ustedes se preguntaban a dónde iban a parar sus limosnas. El famoso Papamóvil no es un carro cualquiera, no es un Renault o un Nissan, ni un bonito FAW de Elektra -que pueden adquirir al chaz chaz-, sino un Mercedes-Benz, bastante alejado de aquel burro en el que Jesús entró en Jerusalén.

En el libro Las sandalias del pescador de Morris West, el Vaticano decide enajenar sus bienes para acabar con el hambre en China, con el fin de evitar una posible guerra entre este país y Rusia que podría desembocar en un conflicto mundial. Si tanto se preocupan en el Vaticano por los pobres, ¿por qué no hacen algo al respecto? ¿O pretenderán que sus fieles hagan todo? Ah, claro, es que cómo va a  tener el papa un crucifijo de oro menos, si para eso están las limosnas de todos los católicos del mundo o de dónde creen ustedes que, históricamente, ha sacado gran parte de su dinero la Iglesia.

No pido que el Vaticano le dé todo su dinero a los pobres, porque al final no sirve de mucho, si no que sean los mismos líderes de la Iglesia católica, comenzando con el papa, quienes pongan el ejemplo, si, como tanto dicen, hay que proclamar a Jesucristo.

Foto: EFE

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One Comment;

  1. LAZARO AGUILAR said:

    Excelente planteamiento no sólo para el ámbito de la Iglesia sino puede aplicar también al ámbito político en México, pero ahora sí de a deveras.

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