Remedios Varo: Alquimista de ideas

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@Lula317

Remedios Varo llegó a este mundo en 1913, mas decidió no vivir en él. Dentro de su mente se dedicó a crear fantásticos horizontes en llamas y habitaciones que cobran vida y engullen al visitante somnífero que se atreva a entrar en ellas.

Así, proyectó su psique en lienzo, transformándolo en un rastro perpetuo de su imaginación y brindando al espectador un efímero viaje por su propio mundo hechizado. Ahora, el Museo de Arte Moderno invita a toda persona curiosa a abordar este viaje por la mente de la pintora surrealista española. La exposición Remedios Varo: La Dimensión del Pensamiento fue inaugurada el 14 de agosto y permanecerá hasta el 13 de octubre.

En esta exposición no sólo se pueden encontrar las pinturas más conocidas de la artista (que no por ser populares dejan de ser impresionantes), sino que también se presentan bocetos originales, trabajos escritos y hasta los libros favoritos de Varo.

Al entrar a la sala, recluida al fondo a la derecha (y encima del segundo piso) del museo, lo primero que se vislumbra son unas hojas garabateadas por una letra cursiva hecha a lápiz. Al leerlas, el aura de Varo sale inmediatamente a la luz: una es un cuento corto realizado en asociación libre (un recurso del psicoanálisis en el que sencillamente se hilan las primeras ideas que vengan a la mente). La otra es una invitación que comienza así:

“Estimado desconocido, no sé si sea usted un hombre de familia o un hombre solitario, pero quisiera invitarlo a pasar el fin de año con nosotros.”

Y más sorprendente es cómo termina: “Pensándolo bien estoy más loca que una cabra. No venga esperando ver el ectoplasma de su abuela, la verdad somos un grupo de amigos algo aburridos.”

Al dejar las cartas atrás, uno se encuentra frente a frente con los bocetos de Varo. Grandes, pequeños. Conocidos y desconocidos. Impresiona el detalle y la minucia con la que se elaboraron y sorprenden las delicadas líneas geométricas que predisponen el plano sobre el que se desenvolverá la obra.

Y al final, el resultado de los bocetos: sus obras más reconocidas. Allí está la Mujer Saliendo del Psicoanalista, tirando la cabeza de su padre en un pozo sin fondo; El Vagabundo andando sobre un diminuto monociclo, con su cuerpo como clóset andante; El Flautista construyendo una torre con su música; todos conviviendo en la misma sala.

Y la verdad es que ninguna reproducción podrá igualar el verdadero trabajo de Varo. Como buena soñadora y surrealista, la esencia de su arte no se aprecia mas que en sus trabajos originales, en dónde el paraguas de La Huida cobra vida hecho de pelo de gato, un elemento que resulta indistinguible en las reproducciones; en dónde El Flautista levanta piedras de concha nácar con su música silente.

“Artistas como Remedios Varo transforman espacios como la cocina y las habitaciones (típicamente símbolos de opresión femenina) en sitios de poder”, expresa Susan Aberth, catedrática del Colegio Bard, en el libro In Wonderland: Las aventuras surrealistas de mujeres artistas en México y Estados Unidos. Así, La Creación de las Aves convierte a la cocina en un laboratorio alquimista en donde una mujer-búho usa la energía y la materia cósmica para dar vida a aves que salen volando de una hoja de papel; y Bordando el Manto Terrestre convierte la sencilla acción de tejer en la importante labor de crear el Mundo.

En medio de la sala hay varios estantes con libros: las palabras que consumía Varo. Entre ellos destaca Siddharta, de Herman Hesse o Rojo y Negro, de Stendhal, así como numerosos títulos en francés.

En esta sala del Museo de Arte Moderno predomina la magia, el esoterismo, el misticismo y la espiritualidad. Éstos emanan de las paredes e inundan el espacio, sumergiendo a todo visitante en el mundo fantástico que creó Varo, en medio de un sueño que se vuelve realidad frente los ojos.

Remedios Varo decidió no vivir en este mundo. En un mundo en dónde la mujer era recluida a la casa, en donde predominaba la guerra, en donde reinaba el escepticismo. Así, al no hallar cabida, sus ideas escaparon del mundo tangible y se explayaron en uno propio: en un mundo basado en el psicoanálisis, en los sueños, en la magia y en la libertad. Afortunadamente, plasmó ese mundo en sus obras, abriéndole la puerta a todos para compartir su sueño delirante.

Para el que quiera acudir, el Museo de Arte Moderno se encuentra sobre Paseo de la Reforma en el Bosque de Chapultepec. Está abierto de martes a domingo de 10:15 a 17:30 horas.

Para más información, ingresa a la página del Museo de Arte Moderno.

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