San Juan Pablo II

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@cocuaguilar

Mientras algunas personas se ocupan de hablar de temas tan banales como aquel sujeto árabe que dicen es el más guapo del mundo -honor al que, evidentemente, ni su servidor ni ninguno de los colaboradores de Malinche podríamos si quiera pensar en aspirar-, la nota, en otros temas un poco más relevantes, es que el ya difunto Karol Wojtyla, alias Juan Pablo II, será canonizado antes de que termine este año. Después del ritual, será conocido como San Juan Pablo II y se unirá a la lista de pontifices que han sido santificados.

Hablar de Juan Pablo II es, indudablemente, hablar de una figura importantísima, lejos de su papel como jerarca de la Iglesia católica. Dentro y fuera del catolicismo, Karol Wojtyla, el polaco, tiene una especie de aura por, aparentemente, ser un tipo solidario, carismático, compasivo, etcétera, etcétera.

Dentro del catolicismo, puede ser algo alocada la comparación, pero Juan Pablo II está casi a la altura de Jesús. Un sujeto al que los católicos del mundo, mención especial para los mexicanos, le tienen mucho cariño. Un Juan Pablo II al que en su última visita a México, la gente se desbordó en las calles para verlo pasar. Y sí, también, ese Juan Pablo II al que un infame sujeto de bigote poblado, que se decía Presidente, le besó la mano.

En su historial, Wojtyla tiene cientos de episodios que ayudaron a construir la figura, la leyenda de Karol Wojtyla, el polaco que se convirtió en Papa. Como aquella de mayo de 1981 cuando el turco Mehmet Ali Ağca intentó acabar con su vida en un fallido atentado, años después, Juan Pablo II se reunió con él y le perdonó. También, debe recordarse su férrea lucha contra el comunismo y contra los movimientos de la teología de la liberación como el del brasileño Leonardo Boff.

Acto con intereses oscuros detrás o no, Juan Pablo II será santificado. El Papa viajero -que visitó más de 100 países-, el Papa que intentó mejorar las relaciones de la Iglesia con otras religiones. Y, para una manchita al final de su epitafio, el Papa que se relacionó -y, dicen por ahí, protegió- con pederastas de todo el mundo, incluido un sujeto de nombre Marcial Maciel.

Foto: Especial

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