Todos los Piojos del Presidente

CHONG-VIDEGARAY-PIOJO
Share Button

@medicencocu

Aunque me gusta el futbol -mucho-, no me gusta hablar de eso, y menos aquí. La razón es sencilla: el debate futbolístico (y deportivo en general) en este país deja mucho que desear; el periodismo deportivo se esfuerza cada vez menos en hacer bien su trabajo, ídem los periodistas -algunos entrecomillados-. En fin, esto no es una diatriba contra el periodismo deportivo.

Aún así, me parece interesante analizar, a manera de introducción (o como mero pretexto para subirse al tren del mame) el caso del ahora ex técnico de la Selección Mexicana. El descontento del fanático nacional con Herrera era casi unánime: por el paupérrimo nivel de juego mostrado por el Tri, por la actitud que tanto él como sus seleccionados mantuvieron fuera de la cancha y, la gota que derramó el vaso, por el pleito con el que parece ser el prócer del periodismo deportivo nacional; un hecho, que, coincidentemente, fue el preludio de su salida del equipo.

A Herrera lo querían/queríamos fuera. Un tipo como este, con un planteamiento mediocre y una actitud barbárica, que no acepta la crítica, que no sabe perder, que todo lo quiere resolver a golpes, no puede estar al mando de una de las cosas que más le importa a los mexicanos.

Pedíamos que rodara la cabeza. ¿Pero por qué no pedimos, con el mismo ímpetu, que rueden otras? Más exactamente, la de los Piojos del Presidente. Personajes que, ante la ineficacia de su trabajo, ya también debería haber sido sustituidos. Hombres cuyo accionar -y cuya responsabilidad- va más allá de un simple partido futbol (ya lo dijo Jorge Valdano: el futbol es lo más importante de lo menos importante).

Empezamos con el Economista, el magno estratega, mano derecha de Enrique Peña Nieto durante su campaña presidencial. Educado en el MIT, ahora -también- propietario de una costosa residencia en Malinalco, Edomex, H. Secretario de Hacienda: alguien que, sigue diciendo, cual mantra, que México está bien, que aunque aún nos pegan los efectos de las pasadas crisis, todo en el país está chevere. Habrá que decirle a Luis que el dólar ya le anda pegando a los 17 pesos.

Si el criminal más buscado del mundo se escapa de un penal de máxima seguridad, ¿no es motivo suficiente para pedir la renuncia del Secretario de Gobernación o del Comisionado Nacional de Seguridad? El primero, Miguel Ángel Osorio Chong, parece no saber qué hacer ante las crisis, y ya no hablemos de la del Chapo -donde, en conferencia de prensa, estaba igual de nervioso que puberto antes de declarar su amor-: Michoacán, la CNTE, ¿alguna otra?

Ídem con Monte Alejandro Rubido: otro personaje que dejó claro, con la situación en Michoacán, que quizá -sólo quizá- haya que ir buscando a alguien más para hacer la chamba; y el tiro en la frente, una frase que no tuvo la resonancia que debería pero que ahí quedó para el récord: “(el escape del Chapo) es de fantasía”.

Estamos llenos de Piojos: de gente que ha fallado en sus objetivos, cuyo trabajo es mediano (y mediocre) y, lo más alarmante de todo: su chamba tiene más implicaciones -y afectaciones- que un partido de futbol. Si al Piojo no le perdonamos no poderle haber ganado a Guatemala, Trinidad y Tobago, Costa Rica y Panamá, no sé qué estamos esperando para manifestar nuestro descontento con -repito- tanto ímpetu con las cosas que realmente importan. No es que no me guste el futbol, pero, otra vez, hay que entender que, en un país como el nuestro que atraviesa por la situación actual, existen cosas mucho, pero mucho más importantes que un partido de futbol.

Foto: @chavodeltoro

Comentarios

comentarios

Relacionado

*

Top