¿Y mis barriles de petróleo?

MCH_PEMEX NO SE VENDE
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@cocuaguilar

Dicen que el petróleo es de los mexicanos pero, yo no sé ustedes, al menos a mí nunca me ha llegado un cheque de Pemex con la cantidad que me corresponde de las ganancias por exportación de petróleo, o algunos cuantos barriles del llamado oro negro, ni siquiera un vale por 500 pesos para gasolina. Nada.

México es uno de los países que más reservas petroleras tiene y Pemex es la paraestatal más grande del país, sin embargo, las ganancias que se obtienen no están para nada a la altura de los consorcios petroleros estadounidenses o de las de los países árabes o por lo menos de otras empresas como Petrobras o YPF. El problema de Pemex es sencillo: no hay infraestructura porque no se invierte.

El tema de la privatización de Pemex ya tiene rato y posturas hay muchas, desde las de los ultras que hasta el Seguro Social quieren privatizar -qué orgullosa estaría Margaret Thatcher (que en paz descanse) de estos muchachos- hasta la del Peje y sus compinches que se rasgan las vestiduras y proclaman que Pemex no se vende, que el petróleo es de los mexicanos.

Vayamos por partes. Comencemos por un principio básico de economía que hasta un niño de primaria entiende: un país obtiene una parte de sus ingresos de los bienes, productos o servicios que pueda vender, en este caso, Pemex supone -o debería suponer- una fuente importante de ingresos para el país, si no es que la mayor. Al mismo tiempo, esto también debería verse reflejado en los costos de los hidrocarburos. Lo cierto es que ni los ingresos de Pemex son tan grandes ni el precio de la gasolina, por ejemplo, es tan barato, como en Venezuela donde llenar un tanque de 40 litros cuesta menos de un dólar. Ahí están los gasolinazos porque, aunque tenemos el petróleo, no tenemos la infraestructura para refinarlo y hay que mandarlo a Estados Unidos o la India, lo cual sube los costos.

Y ése es el problema.

Yo no sé si la cuestión de permitir inversión privada y extranjera en Pemex es la de intentar solucionar el problema o la de, dirían el Peje y su séquito, vender los recursos de la patria por un jugoso contrato de unos cuantos millones de dólares, ya ven que a nuestros políticos casi no les gusta hacer eso.

Está claro que Pemex necesita trabajo. Si se planea que empresas extranjeras ayuden a construir la infraestructura necesaria a cambio de una tajada del pastel, yo no le veo gran problema, la bronca está si todo este asunto tiene como intención bajarse los pantalones ante Shell, Exxon, Repsol, etcétera o al que más dinero ofrezca, como, en su momento, cierto personaje de baja estatura y anteojos lo intentó.

Porque, sí, simpatizemos con el comunismo o no, el petróleo es de los mexicanos, es un bien de la nación cuyas ganancias -en metálico o en especie- deben servir para contribuir al mejoramiento de la economía e infraestructura del país. Lázaro Cárdenas se estaría revolcando en su tumba de ver lo que algunos por ahí andan haciendo y diciendo. La verdad es que no hay que ser tan extremistas: ni somos socialistas ni hay que actuar a la Margaret Thatcher. Una ayudadita a nadie la viene mal, aunque, ya saben, como dice el verso popular: no dan paso sin huarache…

No estaría mal abrir a la inversión, ojo, sólo a la inversión, que no es privatizar, si el gobierno no tiene los recursos y le da güeva trabajar en la infraestructura de la paraestatal, no está mal que algo de ayuda e inversión venga de afuera, esperando, claro el beneficio para todos los mexicanos… ajá.

Y si el petróleo es de los mexicanos, ¿dónde están mis barriles de petróleo?

Foto: Especial

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